Feb
23
Es curioso que Arco siempre coincida con la Pasarela Cibeles. Son la misma cosa. Cuestión de tendencias. Especulación pura y dura. Decoración. Pero más grave en el caso del arte, que a veces pretende ser lo que no es. Al menos los diseñadores de Cibeles no son cínicos e hipócritas y no dicen que quieren cambiar el mundo con sus trajes. Lo único que me ha sorprendido de Arco para bien este año es que haya desaparecido la moqueta de los pasillos. Sin lugar a dudas, este ha sido el salto cualitativo más relevante desde hace muchos años. Esa moqueta que ha deglutido a generaciones de progres y gafapastas (entre los que incluyo) ha pasado a mejor vida. Y los cuerpos lo agradecen.
No (ha) lugar: (Ar)cosas